Escribe una carta, adjunta fotos o una nota de voz y bloquéala con una fecha futura. Entregamos el enlace el día que elijas — desde una semana hasta diez años a partir de ahora.
Escribe una carta, adjunta fotos o graba una nota de voz. Lo que quieras enviar al futuro.
Elige un momento de una semana a diez años. Queda sellada e ilegible hasta entonces.
En la fecha de apertura, el enlace llega por correo — justo cuando lo planeaste.
El contenido se cifra en tu dispositivo antes de llegar a nosotros. Guardamos texto cifrado, nunca las palabras.
Ningún empleado, red publicitaria ni modelo puede leer una cápsula. Las claves son solo tuyas y de tu destinatario.
El descifrado depende de la fecha que elijas. Ni siquiera tú puedes abrirla antes — ese es el punto.
Cápsulas reales cuyos remitentes decidieron compartirlas — para inspirarte un poco sobre qué escribir.
A quien yo sea a los treinta — espero que hayas seguido tocando. Espero que la guitarra del rincón no sea solo una forma que junta polvo. Esta noche es lo único que se siente honesto.
Hoy nos enteramos. Para cuando leas esto ya conocerás su rostro mejor que el tuyo. Así que esto es solo para decir: te quisimos antes de saber nada más de ti.
Si la empresa lo logró, no te confíes. Si no, no te empequeñezcas. De cualquier forma aprendiste eso que a los veintiséis te daba demasiado miedo aprender.